FMI aprueba un programa monitoreado para la República de Guinea Ecuatorial

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La Directora Gerente del FMI aprueba un Programa Monitoreado por el Personal Técnico (PMP) para la República de Guinea Ecuatorial
  • El Programa Monitoreado por el Personal Técnico (PMP) ayudará a construir un historial adecuado de desempeño para un posible programa respaldado financieramente por el Fondo.
  • El programa tiene como objetivo reducir aún más el déficit fiscal, aumentar los ingresos no petroleros, y abordar las debilidades críticas de la gestión financiera pública, al tiempo que se protege el gasto social.
  • El programa tendrá como objetivo sentar las bases para mejorar la gobernanza y la transparencia en la administración pública y el sector de hidrocarburos.

El 10 de mayo de 2018, la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un PMP para Guinea Ecuatorial (GE), que abarca el periodo enero-julio de 2018. Un PMP es un acuerdo entre las autoridades del país y el personal técnico del Fondo para monitorear la implementación del programa económico de las autoridades. El PMP no implica respaldo por parte de la Junta Ejecutiva del FMI.

Los principales objetivos del PMP en el área de las finanzas publicas son reducir aún más el déficit fiscal, aumentar los ingresos no petroleros y abordar las debilidades críticas de la gestión financiera pública (GFP), a la vez que se protege el gasto social. El PMP también contempla medidas para mejorar el clima de negocios y fomentar la diversificación económica. Además, el programa tendrá como objetivo sentar las bases para la mejora de la gobernanza y la transparencia en la administración pública y en el sector de los hidrocarburos. 

El programa también proporcionará un marco para fortalecer la capacidad del sector público a través de la provisión de asistencia técnica por parte del FMI. Asimismo, el PMP ayudará a construir un historial adecuado de desempeño como base para un posible programa respaldado financieramente por el FMI en la segunda mitad de este año.

A partir de finales de la década de 1990 cuando comenzó la producción de petróleo, GE atravesó un largo periodo de auge económico. El auge elevó el ingreso per cápita en GE desde un nivel muy bajo, hasta un nivel de ingreso medio alto. Este proceso fue acompañado por una creciente dependencia de la producción de petróleo y gas, que en 2013 representó alrededor del 90 por ciento de las exportaciones y los ingresos del gobierno, uno de los niveles más altos de África. El auge permitió un fuerte y sostenido aumento de la inversión pública que condujo a un alto grado de desarrollo de las infraestructuras, lo que podría ser crucial para diversificar la economía. Durante los años de auge, se desarrollaron varios amortiguadores macroeconómicos, incluyendo elevados depósitos gubernamentales, mientras que la deuda externa y pública se mantuvo muy baja. No obstante, estos amortiguadores no fueron suficientes para soportar la caída de los precios del petróleo que tuvo lugar a mediados de 2014.

En 2014, al igual que en otros países de la CEMAC, GE fue golpeada duramente por la caída en los precios del petróleo. Desde entonces, los precios de dicho producto se han recuperado parcialmente, pero esto se ha visto en parte contrarrestado por una disminución en la producción de hidrocarburos, que alcanzó su punto máximo en 2008. Además de debilitar el sector externo y las finanzas públicas, estos factores, añadidos a las deficiencias del entorno de negocios y las restricciones de financiamiento, han conducido a una contracción prolongada del PIB. Al mismo tiempo, las deficiencias en la GFP han reducido la eficacia de las respuestas de política macroeconómica.

En 2017 los desequilibrios macroeconómicos se redujeron considerablemente y el ritmo de la contracción económica se desaceleró. Impulsada por una fuerte reducción del gasto de capital y mayores precios del petróleo, la situación fiscal mejoró marcadamente en 2017, con un déficit que se redujo al 3% del PIB. En 2017 se estima que el PIB real disminuyó un 3%, causado por la continua reducción de la producción de hidrocarburos, pero el PIB no relacionado con los hidrocarburos aumentó (1,2 %) por vez primera desde 2013. Sin embargo, las condiciones macroeconómicas siguen siendo difíciles, y el país necesita fortalecer aún más sus finanzas públicas, reconstruir los amortiguadores macroeconómicos y mejorar sus perspectivas de crecimiento económico. El PMP ayudaría a las autoridades a lograr estos objetivos

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